Castillos de Alemania que parecen sacados de un cuento Disney

Castillo de Neuschwanstein
Castillo de Neuschwanstein

Érase una vez… un viaje a los castillos de Neuschwanstein y Hohenschwangau. Este verano hemos hecho un viajazo en coche por Múnich, Baviera, Baden-Baden y Basilea. Ya os contaré pronto todos los detalles y el presupuesto de ese viaje 😉

Una de las razones por las que fuimos a este viaje fue para ver el Castillo de Neuschwanstein, mundialmente conocido por parecerse al castillo ideal y perfecto de Disney. Lo mandó construir el Rey Luis II de Baviera a finales del siglo XIX para que fuese su refugio personal del mundo. Ubicado frente al desfiladero de Pöllat, hoy es uno de los puntos mas visitados de toda Alemania.

Era más pequeño de lo que esperaba pero igualmente precioso, estaba rodeado de bosque y un río que hacía cascadas aquí y allá. Desde el castillo, unas impresionantes vistas del castillo de Hohenschwangau y el lago Alpsee.

Ambos castillos se encuentran en el pueblo de Schwangau, básicamente turístico y ambientado como si fuera sacado del pueblo de la bella y la bestia, con carruajes arrastrados por caballos, casitas bonitas y restaurantes típicos de Alemania, con todas esas salchichas y cervezas enormes. Aquí se compran las entradas para ver los castillos, aunque te recomiendo que hagas reserva por la web antes de ir (te lo explico más abajo) para ahorrarte la cola.

Los castillos: caprichos de un rey loco

Vistas del castillo de Castillo Neuschwanstein desde el Castillo de Hohenschwangau
Vistas del castillo de Castillo Neuschwanstein desde el Castillo de Hohenschwangau

Fuimos temprano por la mañana desde Füssen y con nuestra reserva anticipada pasamos por la cola exprés y pagamos los tiquets (23€/persona) para entrar a los dos castillos.

Primero fuimos al Castillo de Neuschwanstein, al cual se llega andando unos 20 minutos por un camino asfaltado compartido con los carruajes de caballos. Al llegar allí nos sorprendió la eficacia con la que organizaban las visitas. Se hacen por horas exactas, cuando llega tu hora pasas con tu tíquet por unas puertas como las del metro, que se activan solo a la hora de entrar. Así controlan el paso de los visitantes y el castillo no se satura de gente. Entramos un grupo grande y para la visita guiada nos dieron audioguías en castellano. Los interiores del castillo están increíblemente cargados, no había un solo centímetro de pared que no estuviera decorado, y las ofrendas al rey que llenaban las salas eran de lo más ostentosas, con muchos cisnes por todos lados (insignia de la familia).

No se puede hacer fotos ni videos en el castillo, así que tendréis que grabar en vuestra mente las vistazas que hay desde el castillo. Te hacen sentir como en una película de la época medieval, con el bosque, los lagos y el otro castillo al fondo. ¡Muy bonito! Este castillo valió la pena sin duda. Desde los miradores del exterior se pueden hacer buenas fotos. 😉

Al Castillo de Hohenschwangau se puede ir andando también, por un camino que pasa junto al lago. Al entrar hay un bonito jardín fuentes, esculturas y bancos para sentarse. Este castillo es mucho menos romántico que el primero, parece más bien salido de Juego de Tronos que de una película Disney… En el castillo medieval de Hohenschwangau se alojaba el rey Luis II de Baviera mientras le construían su castillo de cuento. ¡No derrochaba ni nada!

El interior estaba también excesivamente decorado y ostentoso, lleno de regalos carísimos que le habían hecho gente de la alta sociedad y políticos. Lo más curioso de este castillo (o almenos lo que mejor recuerdo) es la habitación privada del rey. Esta tenía todas las paredes pintadas con murales de mujeres desnudas y en posiciones sensuales (vaya guarrillo). Además tenía una escalerita privada que conducía directamente a los aposentos de la reina, para cuando le apetecía hacerle “una visita”. Todo un personaje…

El rey Luis II de Baviera y sus castillos

Nacido y criado en el impresionante Palacio de Nymphenburg (en Múnich), Luis II de Baviera fue hijo del rey Maximiliano II de Baviera y de la princesa María de Prusia. Por su posición fue un chico muy consentido pero a la vez educado estrictamente. Provablemente esta mezcla hizo que resultara en un hombre tan “excéntrico”.

Su reinado fue bastante accidentado debido a su carácter. Estaba comprometido con la princesa Sofía, su prima, hermana menor de Sissi, pero después de posponer el enlace varias veces, Luis anuló el compromiso, frustrando así las expectativas que tenían para él: que engendrara un heredero y reconciliara las relaciones con Prusia. Se conoce que el rey tuvo varios enamoramientos hombres apuestos bien posicionados. Algunas cartas y copiados de su diario personal sugieren que Luis luchó contra su homosexualidad. Tenía una gran pasión por la música y era el mayor admirador de Richard Wagner, con el que compartía correspondencia frecuentemente.

Entrada al castillo II

Después de perder la guerra perdida frente a Prusia, Luis perdió gran parte de su poder real y cayó en una gran depresión. En este estado de melanconía crónica, el rey Luis ordenó la construcción un nuevo castillo para alejarse de la vida pública, cerca del antiguo Hohenschwangau. Lo curioso es que ni de cerca era época de castillos, pues lo mandó construir en 1866.

Finalmente los médicos le diagnosticaron esquizofrenia paranoide y lo declararon incapacitado para gobernar (probablemente una estratagema familiar para quitarle el trono). El resto de su vida (que no fue larga) estuvo bajo atención psiquiátrica. Murió de forma muy sospechosa, pues aunque Luis era un gran nadador, el 13 de junio de 1886 murió ahogado en el lago de Starnberg.

El castillo de Neuschweinstein se abrió al público unas pocas semanas después su muerte. Curiosamente el castillo no estaba terminado y Luís había vivido solo unos 100 días allí. Todas las estancias del castillo que sí estaban terminadas habían estado diseñadas para ser habitadas por una única persona. ¡Un castillo entero para una sola persona! Por algo le llamaban “el rey loco”…

Toda la información para visitar los castillos

Pedro y Gemma subiendo al castillo :)
Pedro y Gemma subiendo al castillo 🙂

Las entradas para los castillos se adquieren únicamente en el Ticketcenter, la taquilla situada en la localidad de Hohenschwangau, al pie de la montaña del castillo (en el castillo no se venden). Hay mucha cola, así que os recomiendo que las reservéis con antelación por la web, cuesta unos 2€ más pero vale la pena porque realmente es muchísima la cola que te ahorras. Las entradas pueden comprarse por internet con hasta 2 días de antelación.

  • Cómo reservar las entradas:
    Hay que reservar en este link y pagar los 2€ extra por la reserva online, pero los tiquets se pagan en el pueblo, en el Ticketcenter.
  • Horario Ticketcenter:
    De abril a 15 octubre: 8 a 17 h
    De 16 octubre a marzo: 9 a 15 h
  • Precio entradas:

    Entrada general: 12 euros (por castillo)
    Entrada reducida: 11 euros (por castillo)
    Visita a los dos castillos: 23 euros / 21 euros (reducida). Hay más paquetes de visita que pueden consultarse en la web.

    Las entradas tienen comprarse mínimo una hora antes de la visita, porque hay una media hora andando hasta el castillo (nosotros tardamos menos), además así cuando llegas arriba puedes hacerte fotos sin prisa para ir a la visita guiada, da tiempo de sobras. Enfrende del castillo hay miradores, baños y una pequeña tienda de souvenirs y de comida, sorprendentemente mucho más barata que en el pueblo.

  • Horarios para las visitas
    De abril a 15 octubre: 9 a 18 h
    De 16 octubre a marzo: 10 a 16h
    Está abierto todos los días excepto el 1 de enero y el 24, 25 y 31 de diciembre.

Dónde Alojarse

Füssen

Nosotros fuimos a Hohenschwangau desde Füssen, un precioso pueblo situado a media hora de allí. Nos alojamos en el Babaria City Hostel, que está en pleno centro, con vistas a las tiendecitas de la rambla y las fachadas de cuento. El trato del personal podría haber sido mejor, pero en general me pareció un buen sitio para quedarse en Füssen, sobretodo si sóis 5 personas como nosotros. Cuidado que incluso en verano hacen horario de invierno, los supermercados y restaurantes cierran muy pronto.

Pasamos dos días alojados allí y nos gustó mucho el pueblo, incluso nos topamos con las fiestas mayores de Füssen, fiesta, pretzels y mucha cerveza 😉

2 comentarios en “Castillos de Alemania que parecen sacados de un cuento Disney

Deja un comentario